El creador oficial del frigorífico doméstico fue el inventor alemán Karl Von Linde en el año 1879. Para ello, decidió emplear un circuito de amoniaco que se accionaba por medio de una bomba de vapor.

De igual manera, es importante destacar que en años anteriores se habían creado otro tipos de frigoríficos que le darían paso a la creación de Linde.

Origen del frigorífico

Desde civilizaciones antiguas ha existido el gran reto de conservar los alimentos. El registro más antiguo se encuentra en un documento chino donde se describe cómo se conservan los alimentos en almacenes de hielo. Este documento data del siglo XI a.C.

A su vez, se dice que los griegos y los romanos usaban las cuevas para acumular hielo y nieve y, por otro lado, los habitantes de la Edad Media crearon construcciones subterráneas las cuales nombraron como «pozos de nieve».

Todo esto se mantuvo por largos períodos hasta que en 1834, con el auge de la máquina de vapor, se creó el primer refrigerador por compresión de vapor. Luego pasaron más de treinta años cuando el ingeniero francés Charles Tellier, en 1867 para ser exactos, creó el primer frigorífico industrial.

Sin embargo fue el inventor alemán Linde el que logró crear el primero doméstico.

Evolución

Luego de comercializar su invento, pasaron varios años hasta que en 1923 Balzer von Platen y Karl Munters crearon el frigorífico eléctrico bajo el modelo Electrolux. Luego, la compañía Kelvinator compró la patente y posteriormente los fabricó.

A pesar de su éxito se descartó muy rápido, ya que usaba muchos gases tóxicos. Entre estos el amoniaco y el ácido sulfúrico que fueron reemplazados por el gas freón en el año 1930.

No obstante se descubrió años después que oler este gas podría resultar muy tóxico y causar grandes daños en el organismo y, además, el medio ambiente. Por esa razón en la actualidad se han incorporado otro tipo de refrigerantes como el HFC-134a que es menos tóxico.

Scarlet Pedroza