La radiactividad natural es la emisión de radiación ionizante por partículas o sustancias radioactivas presentes en la naturaleza. La radiactividad natural se produce cuando los núcleos atómicos se desintegran espontáneamente, emiten radiación y se transforman en núcleos de un elemento químico diferente.

La radiactividad natural es una forma de energía que existe en la naturaleza. La mayoría de la gente piensa que la radiactividad es peligrosa, pero en realidad, la radiactividad natural es muy beneficiosa para el planeta y para la humanidad. La radiactividad natural ayuda a mantener el equilibrio de la tierra y también ayuda a curar enfermedades.

¿Quién descrubrió la radioactividad natural?

La radioactividad natural fue descubierta por el físico francés Henri Becquerel en 1896. Él estaba experimentando con fotografía, usando una placa de cristal cubierta con una capa de sulfato de plomo, que era sensible a la luz. Becquerel colocó un trozo de uranio sobre la placa y la guardó en un cajón oscuro. Al cabo de unos días, cuando abrió el cajón para revelar la placa, descubrió que había fogonazos de luz en ella, incluso aunque no hubiera estado expuesta a la luz.

Becquerel comprendió entonces que había algo en el uranio que estaba haciendo que los electrones se movieran espontáneamente, y llamó a este fenómeno «radioactividad». Más tarde se descubrió que todos los elementos pesados ​​tienen propiedades radioactivas. La radioactividad es causada por partículas llamadas «núcleos inestables» que se desintegran espontáneamente, emiten radiación y se transforman en otro elemento.

Ejemplos de radioactividad natural

La radioactividad natural es la que se produce espontáneamente en la naturaleza, sin intervención humana. Se trata de un fenómeno físico y químico que consiste en la emisión de radiación electromagnética o corpuscular por parte de determinados elementos químicos.

La radioactividad es una característica intrínseca de ciertos elementos químicos, llamados isotopos radiactivos. La mayoría de los elementos presentes en la naturaleza tienen más de un isotopo, pero solo algunos son radiactivos. La radioactividad se produce cuando el núcleo atómico se desestabiliza y emite radiación para alcanzar un estado más estable.

Existen diferentes tipos de radiación: las ondas electromagnéticas, como los rayos gamma; las partículas subatómicas, como los electrones; y las moléculas ionizadas, como el dióxido de carbono. La mayoría de la radiación natural proviene del sol y del suelo, aunque también existen otros fuentes naturales, como las erupciones volcánicas.

La cantidad de radiación a la que estamos expuestos varía según nuestra ubicación y el tiempo que pasemos expuestos a ella. Por ejemplo, vivir en una zona con alta actividad volcánica o cerca de un reactor nuclear nos expondría a mayores dosis de radiación que si viviéramos lugares más alejados de estas fuentes. El tiempo también es un factor importante: estar expuesto durante horas a la luz solar no es lo mismo que hacerlo durante minutos solo a una fuente puntual de radiación.

Maru Jita